viernes, 16 de enero de 2009

Pizza con masa madre


Después de tanto hacer pan, al final es lógico que te termines acordando de la pizza. He hecho dos: una con salami picante y rúcula y otra con champiñones de Portobello y tomates desecados. Con masa madre. Casi ná!!!

El día de la pizza será el sábado de la semana que viene. Esto es solo un ensayo general. Seguiremos informando.

lunes, 12 de enero de 2009

Venderse por un plato de lentejas


Esaú, primogenito de Isaac, cambió su puesto y sus derechos como tal por un plato de lentejas que estaba cocinando su hermano pequeño Jacob. Me imagino que se las comió con un pan como este.

Es un pan excepcionalmente crujiente. Se ha usado una mezcla de harina de trigo duro y harina de maiz. Es de la marca Gran mugnaio y se utiliza para espolvorear la superficie de las pizzas antes de meterlas en el horno. También funciona con el pan como podréis ver en la última foto.


Es lo que tienen las sagradas escrituras. Cuando te las explican bien... lo entiendes.

Las barras recién metidas en el horno no parecen gran cosa.


Sin embargo tras 40 minutos de transformación por el fuego el resultado es impresionante. Unas pedazo de barras de pan.

Con un platito de lentejas con chorizo. Las lentejas me las he currado yo para evitar tentaciones; que soy el hermano mayor.


Pisto amarillo


Una mezcla deliciosa. El sabor delicado de los pimientos amarillos y el dulzor de las cebolletas. Es un pisto sencillo. Solamente con cebolleta, pimientos amarillos y tomate. Delicioso.

Ingredientes
1 kg. de pimientos amarillos
1 manojo de cebolletas
5 tomates grandes maduros
4 hojas de salvia fresca
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Sal y pimienta

Primero se limpian muy bien las cebolletas y se cortan en trozos de unos 3 centímetros de longitud. Se pelan los tomates, se limpian de partes duras y se trocean gruesos. Lo mismo con los pimientos, limpios de semillas.



En una cacerola amplia se añade un buen chorro de AOVE y cuando esté a fuego medio alto se rehogan las cebolletas. Se añade una pizca de sal. Se deben dorar bien (reacción de Maillard). Pasados 5 minutos, añadir los pimientos. Rociar con un poco de AOVE y salar.


Intenta remover usando solo las asas, mediante movimientos circulares. Si abusas de la cuchara de madera quedará demasiado desecho. Intentamos mantener la forma de cada verdura. Seguimos con el fuego medio fuerte, procurando que las cebolletas suban a la superficie. Cuando veamos que el pimiento está tostadito, añadiremos el tomate, un chorro de AOVE y sal. No hace falta añadir azucar al tomate. La cebolleta ya es bastante dulce.

Removemos, de nuevo, agitando la cacerola por las asas. Cuando el tomate esté un poco más blando ayúdate de un tenedor para machacarlos un poco con idea de espesar el líquido que van soltando las verduras. Tras 5 minutos, añade las hojas de salvia y un poco de pimienta negra recién molida. Pon la tapadera y cocina por espacio de 20 minutos a fuego lento.

Se puede comer templado o frío. Está mucho más bueno al día siguiente. Yo me lo tomé sobre tostadas de pan con queso feta.